Lionel Messi cerró una semana histórica en la Selección, con brillantes actuaciones en la goleada a Ecuador por 4 a 0 y el triunfo en un amistoso por 4 a 3 sobre el archirrival Brasil, partidos que dejaron, sin embargo, en evidencia que en el resto del plantel faltan ajustes y sobran muchísimas dudas.
La deuda de Messi con la camiseta albiceleste fue saldada con creces. Se calzó el brazalete de capitán y se puso el equipo al hombro para darle a la Argentina un baño de confianza luego de tiempos muy difíciles. Demasiados difíciles de llevar para un chico que todavía no cumplió los 25 años.
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